Burberry es una de esas marcas clásicas que durante muchos años nos acostumbraron a sus cuadros y gabardinas, como si se hiciera realidad la canción de “la vida sigue igual”: durante décadas permaneció arraigada a la tradición en defensa del British Style, aún a costa de dejar de lado la modernidad … y de pronto, ¡zas! Llegó él y todo cambió, eso sí, sin perder su esencia. ¿Quién este joven talento que ha insuflado un espiritu nuevo y respetuoso a la vez en una de las casas más emblemáticas de moda inglesa?
Christopher Bailey nació en Londres en 1971 y realizó sus estudios en el Royal College of Art, graduándose con un master en moda en 1994. Su fulgurante carrera comenzó poco después, cuando decidió mudarse a Nueva York. Allí trabajó para Donna Karan antes de pasar al departamento creativo de las colecciones femeninas de Gucci en 1996, donde trabajaba 'codo con codo' con Tom Ford… de momento podemos decir que buscó buenas compañías ¿no os parece?



