El pasado domingo en Indiana, Estados Unidos, se celebró la 46ª edición de la Súper Bowl. Un espectáculo que contó con una media del 47,8 por ciento, la tercera mayor audiencia histórica de los Estados Unidos.
Pero no os voy a explicar que es el fútbol americano y quién ganó. Lo que quería explicaros es lo que pasa en su intermedio; este año se le encargó a Madonna este privilegio. Donde un anuncio en ese espacio de tiempo que dura 45 minutos de descanso, puede llegar a costar 6 millones de dólares el minuto.

