La New York Fashion Week cerró ayer sus puertas tras unos días intensos en que pudimos ver las propuestas de muchos de los grandes del sector. Marc Jacobs (polémicas al margen) volvió a ser uno de los triunfadores aunque los desfiles y las propuestas de las diferentes firmas fueron, en líneas generales, de gran nivel, avanzando lo que serán los grandes protagonistas del invierno que viene.
Carolina Herrera, en su habitual papel, volvió a mostrar a una mujer hiperfemenina con un cuidado y delicado estilo: la sobriedad y la elegancia continúan siendo sellos inconfundibles en las creaciones de la venezolana. Los negros y grises destacan en sus propuestas aunque los estampados también tienen su cabida en faldas largas de noche.